| País | Estados Unidos y Canadá |
| Región | Nueva York (EEUU) y Ontario (Canadá) |
| Tipo de espacio | Reserva Natural y Parque Estatal |
| Superficie | 4.090 km² (área protegida total) |
| Declarado | Reserva de Niágara 1885 Parque Estatal de Niágara 1885 |
| Patrimonio UNESCO | No |
| Mejor época | Junio a agosto |
| Dificultad de acceso | Baja — muy bien comunicado |

Cataratas del Niágara: el rugido del agua más famoso del mundo
Las Cataratas del Niágara no son las más altas del mundo ni las más caudalosas en términos absolutos. Sin embargo ninguna otra cascada del planeta combina de forma tan magistral escala, accesibilidad y espectacularidad visual. Situadas en la frontera entre Estados Unidos y Canadá las Cataratas del Niágara son uno de los destinos naturales más visitados del planeta con más de 30 millones de visitantes al año.
El sistema está formado por tres cascadas distintas. Las Horseshoe Falls o Cataratas de la Herradura en territorio canadiense son las más impresionantes con 57 metros de caída y 790 metros de anchura. Las American Falls en el lado estadounidense y las pequeñas Bridal Veil Falls completan el conjunto. Juntas vierten más de 168.000 metros cúbicos de agua por minuto en su punto máximo, un volumen que hace vibrar el suelo bajo los pies del visitante.
Más allá del espectáculo visual las Cataratas del Niágara tienen una importancia geológica y ecológica enorme. Son parte del sistema de los Grandes Lagos, la mayor reserva de agua dulce superficial del planeta, y su cuenca drena el 20% del agua dulce superficial del mundo.
«Las Cataratas del Niágara vierten más de 168.000 metros cúbicos de agua por minuto. Es como si el océano entero decidiera pasar por el mismo punto al mismo tiempo.»
Qué ver y hacer en las Cataratas del Niágara
La experiencia de las cataratas cambia radicalmente según el lado desde el que se observe y la forma en que se acceda a ellas.
El Maid of the Mist es el barco más famoso de las cataratas. Desde 1846 lleva a los visitantes hasta la base misma de las Horseshoe Falls donde el estruendo del agua es ensordecedor y el spray empapa completamente. Es una de las experiencias naturales más intensas que se pueden vivir en América del Norte.
La Cave of the Winds en el lado americano permite bajar hasta el nivel del río y caminar por pasarelas de madera a pocos metros de las Bridal Veil Falls. El rugido, la niebla y la sensación de estar dentro de la cascada hacen de esta visita algo que no se olvida.
El Niagara SkyWheel ofrece vistas panorámicas desde 53 metros de altura sobre las cataratas iluminadas de noche cuando el espectáculo visual alcanza su máxima intensidad.
El Niagara Parks Power Station, una central eléctrica histórica reconvertida en museo, explica cómo las cataratas alimentaron la revolución industrial de la región y cómo siguen generando energía hidroeléctrica hoy.
En invierno las cataratas se convierten en un espectáculo diferente y menos conocido. El hielo cubre las rocas y los árboles cercanos creando paisajes de una belleza helada absolutamente única.
«En 1901 Annie Edson Taylor se convirtió en la primera persona en sobrevivir a una caída por las Cataratas del Niágara dentro de un barril. Tenía 63 años. Nadie debería intentarlo.»
Fauna y flora de las Cataratas del Niágara
La zona de las Cataratas del Niágara alberga una fauna sorprendentemente rica para un entorno tan antropizado. La combinación de bosques ribereños, acantilados calcáreos y el corredor del río Niágara crea hábitats diversos que atraen a más de 100 especies de aves migratorias y una fauna mamífera variada que sorprende a los visitantes que se alejan de las zonas más turísticas.
Fauna
El río Niágara actúa como un corredor ecológico fundamental entre los lagos Erie y Ontario. Sus orillas boscosas y sus aguas ricas en peces crean condiciones ideales para una fauna diversa que incluye rapaces, mamíferos ribereños y una extraordinaria variedad de aves migratorias que utilizan el corredor del Niágara como ruta de paso estacional.

Águila de cabeza blanca — Haliaeetus leucocephalus
El símbolo nacional de los Estados Unidos tiene en el río Niágara uno de sus mejores lugares de observación invernal. Entre diciembre y marzo decenas de ejemplares se congregan aguas abajo de las cataratas para aprovechar los peces aturdidos por la fuerza del agua. Ver un águila calva pescando con el telón de fondo de las cataratas heladas es una de las imágenes más poderosas de la naturaleza norteamericana. Especie recuperada de la extinción.

Salmón del Atlántico — Salmo salar
Las cataratas representaron durante milenios una barrera natural infranqueable para los salmones que remontaban el río Niágara desde el lago Ontario. Los programas de repoblación actuales han devuelto esta especie a las aguas del río aguas abajo de las cataratas. Su presencia es un indicador clave de la salud del ecosistema acuático de la cuenca del Niágara. Especie en recuperación.

Garceta grande — Ardea alba
Una de las aves más elegantes y más visibles de las orillas del río Niágara. Su plumaje completamente blanco y su silueta esbelta de hasta 1 metro de altura la hacen inconfundible en los márgenes del río donde caza peces con una paciencia y una precisión extraordinarias. Permanece inmóvil durante minutos enteros hasta que lanza su pico con la velocidad de un resorte. En época de cría desarrolla largos plumones nupciales de color blanco que la convierten en una de las aves más fotografiadas de América del Norte. Su presencia en el río Niágara es un indicador de la calidad del agua y la salud del ecosistema ribereño. Especie de preocupación menor.
Flora
La vegetación de la cuenca del Niágara refleja la transición entre los bosques templados del noreste americano y los ecosistemas de los Grandes Lagos. Los acantilados calcáreos que bordean el río albergan comunidades vegetales únicas adaptadas a las condiciones de humedad extrema generada por el spray constante de las cataratas.

Arce azucarero — Acer saccharum
El árbol más emblemático de la región y el responsable de los espectaculares colores del otoño en el noreste americano. Sus hojas rojas, naranjas y amarillas en octubre convierten los bosques que rodean las cataratas en uno de los espectáculos naturales más fotografiados de Norteamérica. De su savia se extrae el famoso jarabe de arce canadiense que es tan parte de la identidad de la región como las propias cataratas.

Cornejo florido — Cornus florida
Uno de los árboles de floración más espectaculares del noreste americano. En primavera sus ramas se cubren de flores blancas o rosadas antes de que aparezcan las hojas creando una explosión de color que transforma los bosques de la región del Niágara. En otoño sus hojas se tiñen de rojo intenso y produce bayas escarlatas que son alimento fundamental para docenas de especies de aves migratorias.




Cómo Llegar
El aeropuerto más cercano es el Aeropuerto Internacional de Buffalo Niagara a unos 30 kilómetros de las cataratas en el lado americano. Desde Toronto el Aeropuerto Internacional Pearson está a unos 130 kilómetros por autopista aproximadamente 1 hora y 30 minutos en coche.
Desde Nueva York el trayecto en coche es de aproximadamente 7 horas por la autopista I-90. Existe también servicio de autobús desde Buffalo y Toronto con paradas directas en las cataratas.
Las cataratas se pueden visitar desde ambos lados de la frontera. El lado canadiense ofrece las mejores vistas panorámicas de las Horseshoe Falls. El lado americano permite acercarse más a las American Falls y acceder a la Cave of the Winds.
Alojamiento en la zona: La ciudad de Niagara Falls tanto en el lado canadiense como estadounidense tiene una enorme oferta hotelera para todos los presupuestos. Los hoteles con vistas directas a las cataratas son una experiencia especial aunque más caros.
Para consultar horarios, precios de entrada y condiciones de visita consulta la web oficial del Niagara Falls State Park.
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